FIJO MI MIRADA EN LAS PAREDES AZULES

Se aleja de la voz poética habitual de Amalia Sanchís para adentrarse en una cadencia distinta, donde la memoria y la ausencia se convierten en los pilares de cada verso. Se trata de poemas cortos que describen  emociones y pensamientos fugaces. Título inspirado en unos versos de Charles Bukowski, este poemario es un reflejo de la melancolía que se enreda con el paso del tiempo, de los ecos del pasado que persisten y de la necesidad de poner palabras a lo que duele.

Aquí la poesía no es solo un refugio, sino también una herida abierta que deja expuesta la vulnerabilidad humana. Con imágenes potentes y una sensibilidad que traspasa el papel, es un testimonio de la pérdida y de lo que, a pesar de todo, sigue habitando en nosotros.